¿Por qué inscribirme a un curso de redacción?

13/02/12


La pregunta ¿para qué nos sirve saber redactar? se resuelve fácil con un ejemplo. ¿Recuerdas cuando necesitaste presentar una carta a tu proveedor de servicio telefónico, o al de televisión de paga, y no sabías como empezar? Esos son ejemplos de para qué te sirve la habilidad para redactar. 

En muchas y diversas ocasiones o circunstancias necesitamos hacer uso de lápiz y papel o de la computadora, para realizar escritos de diversa índole, y a veces, nos quedamos en blanco. 
No todos queremos aprender a escribir para hacer una novela y escribir nuestras memorias, algunos sólo deseamos no quedarnos en silencio cuando necesitamos expresarnos con palabras. 

Es un hecho que mientras más practiques la escritura, ejercitas más otras habilidades, como la creativa. 

Escribir bien, te hace bien. ¿A quien contratarías en una empresa?, ¿al que tiene una buena redacción o al que llenó su solicitud de empleo con faltas de ortografía? 










La violencia que la literatura no alcanza a describir

12/02/12



Uno de los grandes retos a los que se enfrenta un escritor en México, y en la mayoría de los países de Latinoamérica, es la carencia de lectores. 
En el país, existen numerosos programas institucionales, actividades de asociaciones civiles y campañas de medios para fomentar la lectura, pero en muchas ocasiones estas acciones están orientadas hacia el publico equivocado.

No desestimo la labor de los promotores de lectura, en este país vivimos muchas personas enamoradas de las letras. Y muchos de nosotros compartimos esa pasión en la medida en que nos lo permite el resto de nuestras actividades diarias. Y digo “lo que nos permite” porque muchos debemos trabajar en empresas o proyectos que, en la mayoría de los casos, nada tiene que ver con la literatura, pero que remuneran de una mejor manera.   

Muchas de las actividades que los promotores de lectura llevamos a cabo, aunque las hacemos con la mejor de las intenciones, son realizadas en escuelas, centros culturales o bibliotecas, porque ahí hay apertura y nos brindan facilidades para llevarlas a cabo.
En estos lugares existe ya un público cautivo que asiste con regularidad a los eventos, y que por lo tanto consume y disfruta de todo ello. No hay mucho que hacer por allá, ellos ya leen y lo disfrutan.

Pero, ¿qué hay de la gente que vive en las comunidades y en los pueblos? ¿Qué hay de quienes viven de manera errante?, ¿o de quienes viven en casas de cartón?, ¿para ellos también hay letras, también hay arte?
¿Cómo hago que un niño de la calle permanezca sentado para leerle cuentos, si lleva toda una vida con hambre, frío y sed?

Un empleado promedio, al menos en Yucatán, gana entre $500 y $700 pesos semanales. Con esta cantidad debe pagar servicios en casa, — por lo menos luz y agua de manera mensual— debe comprar la comida y solventar gastos extras de los niños, así como transporte. Entre comprar tres kilos de carne para el almuerzo de la semana o un libro ¿tú que comprarías?

Los libros no detienen balas, no arropan contra el frío y hasta el día de hoy, siguen siendo material inflamable. Esta es la verdadera violencia, la que viven los no lectores, que no lo son, porque no pueden, ni tienen con qué acercarse al mundo de los libros. Contra esta violencia, el papel y el lápiz no pueden hacer nada inmediato, pero las carencias que estos no lectores tienen, sí requieren soluciones inmediatas.

¿Qué puede hacer un escritor entonces?  Y no porque éste deba ser un abanderado de los derechos sociales o un vocero de los oprimidos, sino porque en el último de los casos, al ser escritor y publicar espera ser leído, pero si no hay lectores.

Una posible solución es intentar que parte de la obra literaria se enfoque en retratar esta realidad, no para conmover de manera llana, sino para compartir la verdad y tratar de recrearla, para que su violencia se encuentre cara a cara con los lectores habituales, los que sí tienen para comprar un libro sin que afecte su despensa.  

Otra acción que puede tomar el escritor, es asimilar para sí mismo, que los canales de comunicación están cambiando y aprovechar las posibilidades comunicativas que esto representa.

Con esto, no me refiero a enviar mails con power points llenos de cifras o pensamientos positivos, en la mayoría de los casos estos archivos ni siquiera llegan a ser desadjuntados. Como diría Frank Ilich en uno de sus escritos al respecto del ciberactivismo: “Que el e-mail y la literatura sean herramientas, perfecto, pero nunca la acción total.” No desacredito a quienes luchan desde la trinchera del escritorio y la computadora, ésta es una medida para llegar a grandes masas ¿pero que hay de esas, también masas de gente, que no cuentan con computadoras y mucho menos  con conexión a internet? Vamos más lejos ¿Qué hay de quienes no saben o no pueden leer por alguna limitación? ¿Qué pasa con los públicos específicos?

En las comunidades donde no llega el arte, es justo donde éste debe hacerse, pero no con un afán colonialista  que intente imponer lo que creamos es canon, sino para rescatar el arte popular especifico de la zona,  las creencias y ritos de cada comunidad ya hacer que estos convivan con la realidad contemporánea.  Ésta también es una forma de escribir y de leer el mundo.

Hay que escribir  para los que no leen. Los que ya son lectores habituales no necesitan que les recordemos que deben hacerlo.  El escritor puede, y tiene la opción, de dejar de lado el escritorio y emplear los soportes literarios actuales para  acercar a todo público su obra, o al menos, al público contemporáneo, sin que esto tenga que comprometer su obra al servilismo comercial, a menos claro, que así lo desee. (También puede escribir de todo esto desde un escritorio, era sólo una metáfora, en algún lado debe apoyarse.)

Estoy convencida de que el arte y la literatura por sí solos no van a lograr cambios en el mundo, pero también estoy segura de que la implementación del arte, de manera seria y sólida, en la educación básica de cualquier sociedad contribuiría a un desarrollo de la creatividad y seguridad emocional en quienes reciban esta educación, y lo haría aún más, en quienes no cuentan con los recursos para hacer de la compra de un libro un evento cotidiano. El arte despierta al ser creativo en uno mismo. La lectura y los libros, como dice Michel Petit, en una frase ya muy conocida, son una especia de refugio y hospitalidad que se nos ofrece para llevar con nosotros, de ahí su discreto pero comprobado éxito al ser integrada la lectura y la escritura en terapias alternativas como la arteterapia. El escritor debe entender que su lugar hace mucho que dejo de ser la biblioteca o el escritorio. No vino a salvar el mundo, pero su obra, entre muchas cosas, puede llegar a ser en algún momento el eco de las preocupaciones de un lector desconocido, y talvez a este, sí salvarle su mundo, porque lectores hay, lo que no hay es dinero para comprar los libros.  

El arte de ser un acechador

05/02/12

Hace tiempo que no escribía una entrada en la que destapara mis pensamientos y sentimientos tal cual como los voy experimentando mientras escribo. Hoy me estoy dando ese lujo, porque es un lujo el tener tiempo para enfrentarme con mi propia voz, en estos días, en que tanto trabajo me roba tiempo para lo más importante: vivir sin más, sólo ver pasar las horas.

Recuerdo las entradas del 2006, cuando acababa de abrir este blog y llenada de cursilerías toda la página, bueno, creo que eso no ha cambiado tanto, a veces pienso que esto de armar cursos o lo de la Asociación Civil son cursilerías, fantasias utópicas, y lo pienso porque a veces miras en la calle a la gente pasar y ves sólo un ir y venir de seres que no parecen saber o reconocer por donde están caminando, y entonces me pregunto ¿en verdad les interesara las cosas por las que lucha la A.C. por ejemplo? y me respondo que seguramente no, y mi siguiente pregunta es ¿entonces para quien trabajo?

Este tipo de pensamientos, ahora que los escribo suenan de lo más de inocentes, pero no sé, talvez algo en el aire de este 2012, o esa idea de cambio que permea el discurso de muchos amigos cuando se refieren a estas épocas, me pone reflexiva, y hasta en las preguntas más sencillas se esconden oportunidades para reestructurar lo que creemos.

Sé que esta entrada parece una página de diario, pero me ha gustado tanto hacer este ejercicio de escribir como si alguien del otro lado estuviera prestando oídos a una voz que se va configurando para decir lo que digo, a medida que lo escribo. Haré una pieza con esa figura.

Hay miles de proyectos de blogs o páginas webs que tienen que ver con el ejercicio de escribir de esta forma o representar lo cotidiano fuera de contexto para convertirlo en eje de proyectos artísticos y eso me parece un fenomeno muy interesante, la posibilidad de abrir una ventana para observar el día a día del artista en un afán casi vouyerista de nosotros y con algo de exhibicionismo de parte del artista en cuestión.

Hay un blog con éstas características que sigo y me encanta, es el de Valentina Alvarez, una chica que me parece excelente fotografa, sobre todo de rostros, me parece que tiene un gran talento para fotografiar en una cara, lo que nadie más ve, en serio, es muy talentosa. Y sé que está aprendiendo cine, animación y demás herramientas que sé que va aprovechar mucho. Ella tiene un proyecto de 365 fotografías, una diaria, acompañada de un texto, que por lo regular suele ser muy anecdótico y visceral, y eso es lo que lo hace a un más jugoso, porque lo salpica con esa posibilidad de alimentar nuestro vouyerismo al dejarnos entrar hasta la cocina y la recamara a través de lo que nos dice y muestra con, eso sí, excelentes fotografias. La liga es esta: 365 Recuerdos.

Y definitivamente, el blog que me fascina es el de Ramón Rosado, un culto a este concepto del vouyerismo. Este blog sin textos, es un blog de fotografias, donde desgraciadamente Raa x term 8 como es conocido enlos bajos mundos underground del arte) no comparte su obra, porque se dedica exclusivamente a subir fotografias que caza en su vouyerismo y nos comparte para que los que visitamos su página, acechemos igual que él, en un homenaje a esta practica de la que él se burla y homenajea por igual. Acá la liga: Vouyerofilico 

Bueno, creo que mis reflexiones terminaron llevandome a este rollo de hablar de otros, en una lucha de mi psique contra mi conciencia, pero al final, hice un buen ejercicio, les deje un texto para que quienes leen este blog, tengan un chance de acecharme a través de esta muy debeladora entrada.

Lectura en el V Encuentro Nacional de Escritores en la Región de los Ríos

10/12/11

Este es un cuento un tanto viejito, pero siempre le tendré mucho cariño. No tiene libro definido, aparece en antologías y revistas.

Se puede leer completo aquí: Revista Acequias 


El Encuentro Nacional de Escritores en la Región de los Ríos, es más que una reunión de escritores que hablan se la viven en las cantinas y se escuchan sólo entre ellos. ( No es que eso pase en los encuentros de escritores)
Este evento es una fiesta para el pueblo de Palizada, Campeche, en donde año con año, se lleva a cabo y dónde gracias a la tenacidad de Luis David, escritor y artista visual, los escritores y demás artistas que asisten, siempre se llevan a casa una experiencia maravillosa.

Aquí, se trabaja con la gente del lugar, se imparten talleres, se hacen lecturas en la calle y en las escuelas.
"No se viene a este encuentro a ser un pesado y presumir tu trabajo diría Luis David" se viene a que como artista escuches y hables con la gente del lugar, ellos tienen mucho que enseñarte."

Literatura para niños

19/10/11



Hace mucho que las princesas dejaron de ser de este mundo


Recientemente he tenido que profundizar en las caracteristicas de los textos dirigidos al publico infantil. Los resultados de ello dieron como resultado las bases para un proyecto editorial que debiera aplicarse en las colecciones infantil y juvenil de la editorial donde trabajo, e incluso, en las dos editoriales más pequeñas en donde también colaboro.

Inmersa en la busqueda de textos para los más pequeños, me di a la tarea de rastrear a los autores yucatecos que escriben o han escrito para niños. El resultado fue crear una convocatoria que ya he empezado a circular, para una antología breve de literatura infantil regional, que se editará como parte de la oferta de Pequeña flor de loto ediciones.

Con este acercamiento a una literatura que por lo general pasa desapercibida entre los autores jovenes, –avidos de rápido reconocimiento– redescubrí mi amor por los cuentos para niños. Cuando era pequeña, mi madre me contaba las historias que ella misma escribía y de manera autonoma, me acerqué a los libros que se encontraban en la escuela. Además de ser muy pocos y estar contenidos en un "huacal", estos libros eran considerados una decoración necesaria dentro del saón de clase. Fue así como me acerqué a la literatura en general.

Los textos escritos para el público infantil son en verdad fascinantes. Ahora ojeaba el último libro de Kitamura Satoshi,
 Diario de un OVNI, y me pareció increible como ha mutado el concepto de lo real, de lo maravilloso y de la fantasía en la literatura. ¿Cuándo me hubiera imaginado que vería un OVNI como protagonista de un cuento para niños?  un dragon es otra cosa, una princesa ridiculamente buena, esas cosas eran el universo posible de los cuentos de hadas. ¿Pero un OVNI?

No lo desapruebo, me encanta. No en vano el steampunk y el creepy, son estilos que se venden también en los libro album y otrpos textos para niños.

Ni hablar, habrá que dejar de contar sobre príncipes que van en busca de aventuras a una pradera para enfrentarse con un ogro. Los niños de hoy, saben que más peligroso que un ogro y más terrible, es que la conexión de internet no funcione. Las muñecas que lloraban y no tenían más gracia que abrir y cerrar los ojos, hoy, sólo son un juguete aburrido para las nativas digitales que esperan tener un ipad con apps de gatos y otros animales.

Es cierto que este tipo de juguetes costosos y tecnologicos no son algo cotidiano para todos los niños, muchos no cuentan con los recursos para ello. Pero definitivamente, el coco ya no les da miedo. Saben perfectamente que las criaturas fantasticas que nosotros conocimos, no existen. En cambio, creen fervientemente en el mundo detras de las paredes donde otros niños como ellos aprenden a ser magos de verdad. 


12/10/11

Oración para la despedida


Las consecuencias atroces de amarse
las estoy pagando señor, perdóname.
Pongo en tus manos la noche de mis ojos,
la caricia del viento sobre los cuerpos.
Te entrego todas mis memorias
para que con ellas no me des la paz
sino el olvido.

La memoria es una estación irreparable,
esta es la penitencia de haber amado.
Señor tu no castigas con cielo o infierno
nos conduces al amor como castigo.


He venido a confesarte que he pecado,
por haber amado como se ama a un hijo,
por haberme entregado para que de mí naciera 
todo el dolor del mundo.